http://tropadeversos.blogspot.com.es/2012/06/sin-rumbo.html
Abrí la puerta impulsado por mi estupidez y mi sed de
protesta al ser un adolescente y solo me encontré una habitación vacía con un
gato, una mecedora y una mesita de noche, bonita mecedora, cabe decir,
siniestro gato, cabe decir.
Los ruidos estaban medio justificados, el gato de color
marrón y blanco con ojos sobresalientes se había posado en la dicha silla y se
había balanceado, me iba a ir pero cuando pasé el marco de la puerta me acordé
de que había algo que no había registrado, no sabría si llamarme tonto o listo,
si me descubriesen solo me traería problemas pero mi afán por tener nuevas
aventuras me impulsaba a registrar, mucha aventura no iba a tener registrando
cuatro cajones, pero estaba en una casa ajena con unos ruidos medio
justificados y una mesita ¿Qué iba a hacer en una de estas tardes en las que
sales a dar un paseo y esperas no hacer nada, solo andar a lo largo de una
calle inmensa?.
Primer cajón vacío, un cuarto de mi esperanza tirado a la
basura y se convirtieron en dos cuartos cuando descubrí el segundo y ascendió
cuando abrí el tercero también vacío pero en el cuarto me llevé una sorpresa.
Una libreta negra con el bordado 1966 me tenía enigmado,
sostenía una pluma, pero eso es lo de menos, tenía una libreta que había
encontrado en una casa con unos ruidos, aquello era casi una anécdota.
Corrí a mi casa, algo me decía que esa libreta tenía algo y
algo me impulsaba a abrirla en mi cama y leerla en la misma. Arboles, arboles
veía pasar rápidamente por mis dos costados y nadie que se interpusiese en mi
camino por que no había personas en esa ruta que acababa de descubrir.
Por fin llegué a casa, corriendo, fui a mi habitación
subiendo las escaleras, me tumbé en mi cama y comenzé a leer esa pequeña
libreta
Continuará
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