Gemidos y aullidos desgarrantes emitidas por las cuerdas
vocales y el alma de un pobre perro. Se supone que si tienes una mascota es
para que sea tu amiga, para que te acompañe en los buenos y los malos momentos
y esté ahí dandote animos con la pelotita roja en la boca ofreciendote que se
lo tires lo mas cerca posible del horizonte.
En el piso de al lado del mio no pasa esto, en el primero,
hay una bestia que se dedica a maltratar a su perro, el perro mugriento ,asustado
,cada vez vque lo escucha se agazapa en su pequeño rincón teniendo la esperanza
que su amo haya tenido un buen dia y no le apalee otra vez en el día.
Despertarse una mañana de un sábado en invierno por los
gritos del animal te desgarra el alma y te hacen desear hundirle la cara a su
amo de un puñetazo. El sabueso aguanta, aguanta y no se defiende, arrastrándose,
acude a su inmundo y pequeño rincón esperando no ser despertado en mitad de la
noche por una patada de su amo, esperando que ,de un día para otro su dueño
cambie.
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